El peligro de las Ideas

Neofascismo. Nacionalismos violentos.

neofascismoNeofascismo, un vocablo compuesto por “neo” (nuevo) y “fascismo”. Una ideología de carácter fascista que trata de restaurar regímenes políticos de este tipo [1]. Es un  concepto que parece renacer en las posiciones políticas actuales de la izquierda comunista. Según García [2] estas posturas se basan en “mitos que sirven de pretexto para una conducta fascista” y que él denomina en su artículo «neofascismo». Y así se entiende más fácilmente a Farias [3] cuando nos dice: “El neomarxista populista Hugo Chávez, primitivo pero antisemita radical, tuvo como su asesor más importante a Norberto Ceresole, el neonazi heideggeriano más relevante de Argentina“. Tenemos pues a populismos radicales que se dicen “de izquierdas” pero que realmente utilizan discursos nazis y comportamientos totalitarios. ¿Alguien se sorprende? Basta comparar muchas escenografías populistas de la Alemania hitleriana con las mostradas por estos regímenes.

Y al mismo tiempo vemos como los movimientos independentistas también se radicalizan. Con sus hechos reniegan del liberalismo democrático, pacífico y fundado en el respeto a la legalidad vigente. Lo sustituyen por un discurso político victimista que justifica su carácter excluyente en la imposibilidad legal de “hacer lo que les de la gana”. Y poco a poco mueven a los ciudadanos hacia la violencia y la xenofobia contra aquellos mismos a los que piden ayuda para superar sus dificultades económicas, sociales, etc. Ocultan las realidades molestas (hundimiento de las prestaciones, corrupción de sus élites, empobrecimienmto, aislamiento…) al tiempo que maximizan los gestos emocionales (banderas, futbol, manifestaciones…).

¿Por qué los independentismos huyen cada vez más rápidamente hacia posiciones extremistas? Nuñez [4] lo explica así: “cuanto más cívico y razonable, tolerante y multicultural se torna un nacionalismo, más se arriesga a perder en intensidad reivindicativa, en virtualidad movilizadora y, en definitiva, en eficacia como imaginario simbólico y como cultura política“. Visto así es comprensible su escalada violenta. Es una dinámica condenada al in crescendo para mantener su capacidad de atracción de masas.

Neofascismo independentista

Característico de los fascismos es la “re-dignificación” del valor de la nación y también del ciudadano individual miembro del club de la raza elegida (Claramonte [5]). A éste se le ofrece una   sensación   de continuado progreso y de mejora de sus posibilidades de vida aunque nunca democracia directa, ni capacidad alguna de intervención o decisión real. Así los nacionalismos recuperan estéticas fascistas y características del imaginario Nazi y de los regímenes totalitarios: grandes desfiles, encuentros juveniles, marchas multitudinarias, masivos sermones al aire libre y muchedumbres enardecidas – automotivándose con gritos, canciones y banderas – caracterizándose por estar “dispuestas a lanzarse a degüello sobre el enemigo más próximo” (Claramonte [5]).

En consecuencia, si unimos “La posibilidad de secesión de un territorio en el que exista una reivindicación nacional [..] escoceses, flamencos, catalanes, vascos, gallegos o galeses en diferentes  grados  y  medidas” (Nuñez [4] ) con las características de violencia progresiva ya expuestas, el final más probable podría ser la explosión violenta, el renacimiento de un pasado de odios y rencores que creíamos ya superado. Y por si a alguien le parece lo dicho hasta aquí una exageración, permítaseme cerrar el artículo con unas palabras de Victoria Camps en eldiario.es sobre el independentismo catalán: “No parece que el proceso esté conducido por el discernimiento. Está conducido más por la visceralidad [..] Al final, siempre triunfa el discernimiento si no hay violencia física. El peligro que tiene la visceralidad es que lleva a la violencia “.

Fuentes

[1] Oxford living dictionaries. [en línea] [consultado:31/10/2016] [enlace externo]

[2] García, H.– [en línea] Los mitos de «izquierda» en la fundamentación del neofascismo. CUADERNOS DEL CENDES. AÑO 26. N° 72. Tercera época. SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2009. pp. 1-36. [consultado:31/10/2016] [enlace externo]

[3] Farias, V.- [en línea] Heidegger y Su Herencia: Los Neonazis, El Neofascismo Europeo y El Fundamentalismo Islámico. En: Philpapers.org [consultado:31/10/2016] [abstract]

[4] Nuñez, X.- [en línea] Los nacionalismos subestatales, la unificación europea y el mito de la soberanía. Algunas reflexiones. Universidade de Santiago de Compostela. [consultado:31/10/2016] [enlace externo]

[5] Claramonte, J.- [en línea] Estéticas y Políticas del Nazismo. Espacio, Tiempo y Forma, Serie VII, Ha. del Arte, t. 25, 2012, págs.333-344. [consultado:31/10/2016] [enlace externo]

 

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3 comments

  1. El periodista Villegas le explica a Nicolás Madurol …que el fascismo “es botar empleados públicos que ejercen el derecho constitucional de exigir referendo. Es tratar de acallar los medios al no renovarles la concesión”, poniendo como ejemplo los casos de Globovisión y Unión Radio, que han cambiado su línea editorial aunque sin admitirlo públicamente.

    “El modelo fascista comunicacional es el que impide la crítica y acalla la disidencia”.

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