El peligro de las Ideas

Sumideros de intimidad

Sumideros de intimidadPosiblemente alguno de vosotros pueda pensar a priori que en este artículo intentaremos hablar de algo tan peregrino como es el agujero por el cual subsumimos a diario nuestras heces, con suerte situado en aquel lugar protegido, bien cuidado y confortable de nuestros hogares vulgarmente conocido como el “váter” o WC (para muchos santo refugio del hogar). ¡Pues no es así! En este caso lo escatológico adjetivaría más bien a la sarta de invasiones que continuamente sufrimos en el hogar, en el trabajo, en el transporte o dondequiera nos encontremos, puesto que el auténtico sumidero de nuestra intimidad no es otro que la “comedura de coco” de los medios de comunicación a los que algunos permanecemos “enchufados” cuasi permanentemente.

De la familiar “tele” no hace falta ni hablar: en el “Big Brother” te lo imponen, ¡si o si! ¿Que no te gusta la vulgaridad?, pues cambia de canal…. Aunque claro, la distribución de los spots publicitarios acecha, sabiamente intercalada, como si por arte de algún albur con mágica mala leche supieran el momento justo en que pulsamos la tecla Sumideros de intimidadde fuga de la cadena actual. Nos tragaremos inmediatamente la promoción del collarín antiparasitario de nuestro querido pulgoso (aunque el pobre hubiera fallecido en la pasada década) o bien la píldora mágica recién inventada por la multinacional TRÁGATE, S.A. Al final siempre surge la misma frase puntillosa de nuestro ánimo cabreado… ¡esto es una m%&$da! Expresión a la que sigue el automático gesto de recurrir a nuestro portátil o tableta para buscar refugio en la querida internet, pudiendo convertirse en una nueva adicción (Gracia [1]). Pero, ¡hay! … vana ilusión.

Aparte del riesgo adquirido de caer en una espiral de uso patológico de la red, no logramos escapar del espionaje comercial al que se ven sometidos nuestros hábitos de navegantes de la Web: Google Analytics,  Cookies, Scripts, PopUps, buscadores que nos monitorizan y construyen el historial de nuestros intereses, traficando con nuestros datos personales sin que lo sepamos. Por ello suele ser muy recomendable seer conscientes de tal hecho y protegernos adecuadamente (Artículo recomendado: La cova del drac.- 8 herramientas para proteger tu intimidad en Internet), aprendiendo a navegar de manera segura (Asensio [2]).

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Bueno, pues nada. Si tampoco la red es tan segura como imaginábamos volveremos a nuestro querido y tradicional libro de lectura, con el cual podremos pasar una buena tarde y nuestra intimidad no se verá asaltada.

Pues en principio sí, pero nos hemos olvidado del teléfono. A éste le da por sonar en lo mejor de nuestra inmersión literaria, interrumpiendo nuestra concentración bruscamente y alarmándonos con la percepción de que algo importante requiere nuestra atención. Pero ¡hete ahí que no es así! Lo que oimos es la meliflua voz de una señorita con acento extranjero y ritmo monocorde, muy puesta ella en su papel y castigandonos moralmente por no haber ayudado a su ONG (la cual nos necesita desesperadamente) o quizás por habernos olvidado de contratar el servicio cuyas bondades ella se afana por ofrecer pese a nuestro tímido intento de rechazarlo sin parecer descorteses. De hecho nuestros argumentos parecen ni existir, pues el discurso sigue y sigue hasta un punto tal en donde nos vemos obligados a colgar con un seco ¡adios¡, descubriendo así que somos capaces de lo que otrora consideramos tamaña falta de educación.

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face-candadoFinalmente hemos comprendido que no hay refugio para nuestra intimidad si no tomamos parte activa en su protección. Guardaremos los modales para quien se los merezca y tomaremos parte en el juego con ánimo de abandonar la pose perdedora.

En conclusión pues, vale la pena tomarse la molestia de buscar información sobre cómo salvaguardar la privacidad y adquirir buenos hábitos en lo relativo a nuestros datos e imágen, incluso poniendo en valor el antiguo refrán “más vale una vez colorado que ciento amarillo“:

Fuentes

[1] Gracia, M. y cols.- [en línea] Problemas conductuales relacionados con el uso de Internet: Un estudio exploratorio. Anales de psicología. 2002, vol. 18, nº 2 (diciembre),273-292. Universidad de Murcia. Murcia (España). ISSN: 0212-9728 [consultado: 19/06/2013] [enlace externo]

[2] Asensio, G.- [en línea] Seguridad en Internet. Una guía práctica y eficaz para proteger su PC con software gratuito. Capítulo 11. Amenazas en Internet, navegando de manera segura. 2006 Ediciones Nowtilus, S.L. Madrid [consultado: 19/06/2013] [enlace externo]

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